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Un caluroso día de trabajo en las cercanías de San Fernando, delirando sobre las apuestas de Michelle Bachelet, algo de tecnología biológica, seguridad alimentaria y desarrollo sustentable
Por Elizabeth Bravo – Octubre 2007
El Cono Sur es la zona de mayor extracción de soja a nivel mundial, tanto transgénica como no transgénica. En 2004-2005 se plantaron 36,5 millones de hectáreas. Las hectáreas plantadas en el Cono Sur representan el 42% del área sembrada a nivel mundial.
Por Chris Lang, Fuente: Boletín 123 del WRM
El Instituto Forestal Europeo (EFI) se declaró recientemente a favor de la investigación en árboles genéticamente modificados, o transgénicos. Varias de las 131 organizaciones miembros del EFI (que consisten en institutos de investigación, universidades y empresas) investigan en árboles transgénicos. Entre 2004 y 2006 el presidente del EFI fue François Houllier, director científico del Instituto nacional francés de investigación en agricultura (INRA), que también realiza investigacioens en árboles transgénicos. Otros miembros del EFI que tienen que ver con la investigación en árboles transgénicos son el Instituto finlandés de investigación forestal (METLA) y el Centro federal de investigaciones en silvicultura y productos forestales (BFH) de Alemania.
From issue 2564 of New Scientist magazine, 09 August 2006
A nondescript grass discovered in the Oregon countryside is hardly an alien invasion. Yet the plant – a genetically modified form of a grass commonly grown on golf courses – is worrying the US Department of Agriculture (USDA) enough that it is running its first full environmental impact assessment of a GM plant.
It is the first time a GM plant has escaped into the wild in the US, and it has managed it before securing USDA approval. The plant, creeping bentgrass (Agrostis stolonifera, carries a bacterial gene that makes it immune to the potent herbicide glyphosate, better known as Roundup. The manufacturer, The Scotts Company, Marysville, Ohio, is hoping the grass will provide a turf that makes it easier for golf course owners to manage their fairways and greens by letting them kill competing weedy grasses with glyphosate.
“It could prove extremely popular with the thousands of golf course managers in the US, making it easy for it to spread”
Jay Reichman and colleagues at the US Environmental Protection Agency’s labs in Corvallis, Oregon, identified nine escapees out of 20,400 plants of various grass varieties sampled within a 4.8-kilometre radius of the site where the bentgrass is being cultivated, the most distant 3.8 kilometres away. The team showed that the GM grass has spread both by pollinating non-GM plants to form hybrids, and by seed movement.
Bentgrass is a perennial, so once out there it regrows year after year, whereas most GM crops – mainly soybeans, maize and canola (oilseed rape) – are annuals, unable to reproduce, harvested each year and replaced with an entirely new crop the next. Another worry is that unlike the other GM crops, bentgrass has many relatives in the US with which it can cross-breed or hybridise, potentially passing on the glyphosate-resistance gene to other species – with unpredictable results.
“It’s a cautionary tale of what could happen with other GM plants that could be of greater concern,” says Reichman. “I suspect that more examples of this will show up.” His report will appear in the October issue of Molecular Ecology.
If bentgrass is approved by the USDA, it could prove a hit with the thousands of golf course managers throughout the US, making it easy for the crop to spread far and wide. If it reaches environmentally sensitive wildernesses or establishes itself by waterways, removing it could require weedkillers far more harmful than the relatively benign glyphosate.
“It’s definitely a new set of variables we’ve not had to deal with in previous GM crops,” says Eric Baack of Indiana University in Bloomington, who comments on Reichman’s findings in Current Biology (vol 16, p R1). Still, it isn’t clear whether the gene would have much impact in the wild. “You wouldn’t expect the weedkiller-resistance gene to be a particular advantage in the wild,” says Baack. Also, the USDA doesn’t class conventional bentgrass as a “noxious” weed.
There is however the possibility of litigation if the GM grass contaminates other elite grass strains under cultivation. Some 70 per cent of the US’s commercial grass seed is grown in Oregon, so there is the potential for accidental adulteration.
The USDA is not taking any chances. “This is a perennial, and has wild and weedy relatives, and it’s something we think we need to know the environmental impact of before it’s deregulated,” says a spokeswoman for the USDA’s Biotechnology Regulatory Services in Riverdale, Maryland. “There’s no current set date for when [the environmental impact assessment] will be finished,” she says.
Whether the US public takes any notice of the furore is another question entirely. “I don’t think people will worry about lawns and golf courses if they’ve not shown any worries already about GM food,” says Baack.
From issue 2564 of New Scientist magazine, 09 August 2006, page 9
Fuente: http://www.newscientist.com/article/mg19125643.100-escaped-golfcourse
La Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA) manifiesta su preocupación ante las noticias divulgadas en diversos medios de comunicación (Diario El Comercio del 11 de julio; Diario El Peruano del 6 de julio; Caretas del 12 de julio y otros medios) sobre la obtención de una variedad de papa transgénica (variedad revolución) resistente a la polilla de la papa. Read the rest of this entry »
Las empresas: Synthetic Genomics Inc.( Genómica Sintética Inc.) y el Asiatic Centre for Genome Technology (Centro Asiático para la Tecnología Genética o ACGT) se unieron para secuenciar el genoma de palma africana. Read the rest of this entry »
Fuente: http://www.infocampo.com.ar/agricultura/9877/ – 28 agosto 2007
La compañía estadounidense dijo hoy que la nueva tecnología estará disponible en maíz en 2012 y en soja entre 2013 y 2014. Esperan quitar una buena porción de mercado a Monsanto a partir de la creciente presencia de malezas resistentes a glifosato. Dow AgroSciences, subsidiaria de la estadounidense The Dow Chemical Company, dijo hoy que en 2012 comercializará un nuevo maíz Bt con tolerancia al herbicida 2,4-D.
San Antonio News, EEUU http://www.woai.com/news/state/story.aspx?content_id=A754C66B-BB6A – 12 Marzo 2005
SANTA ROSA, Texas (AP) – En cualquier día de marzo varios camiones llenos de tallos de caña quemados salpican las vías solitarias hacia los molinos de azúcar y el olor de la melaza se esparce con el viento. Read the rest of this entry »
por Mariano Cereijo
El sórdido caso de un arroz manipulado genéticamente que se pasea por medio mundo como “Pedro por su casa”. Los protocolos de bioseguridad se derrumban como castillo de naipes. La seguridad alimentaria, una vez más en entredicho. Read the rest of this entry »
Por Chris Lang, e-mail: chrislang@t-online.de, http://chrislang.org
El profesor Ove Nilsson es la estrella de la investigación sobre árboles genéticamente modificados en Suecia. Nilsson y su equipo de investigación del Centro Científico Umeå Plant ganaron la carrera en la identificación del gen que controla el florecimiento de las plantas, lo que les permitió producir árboles transgénicos que florecen en semanas, en lugar de años. En 2005, la revista Science lo declaró uno de los descubrimientos más importantes del año.
“Encontrar el botón de arranque del florecimiento de los árboles implica comprender los procesos moleculares subyacentes. Significa que podemos apretar ese botón en lugar de esperar el curso natural de las cosas. De esta forma, podemos hacer que los árboles den flores cuando queramos”, explicó Nilsson en una entrevista con Eva Krutmeijer, publicada en el sitio web de Linnaeus300.
La reproducción selectiva de los árboles lleva muchas generaciones, especialmente en árboles de clima frío como el abeto y el álamo, que florecen después de 10 a 15 años de vida. Una de las razones por las que el eucalipto es una de las especies preferidas como árbol de plantación es que florece en dos o tres años, lo que permite un rápido crecimiento con troncos rectos.
Los árboles de florecimiento rápido de Nilsson le permiten trabajar en la producción de árboles de crecimiento más rápido para climas fríos. El científico argumenta que esos árboles son necesarios para atender una creciente demanda, y ni siquiera considera la posibilidad de que se reduzca el consumo. “La única forma de hacer frente a la creciente demanda es aumentar la productividad de los bosques”, declaró al Sydney Morning Herald en julio de 2007.
En realidad Nilsson no habla de aumentar la “productividad de los bosques”, sino de aumentar la productividad de las plantaciones industriales de árboles. Las plantaciones de eucalipto de rápido crecimiento que Nilsson admira han secado arroyos y disminuido las capas freáticas, dejando a las comunidades locales sin suministro de agua en muchos países del Sur. Los árboles de más rápido crecimiento en climas fríos también precisarían más agua. Los monocultivos forestales de rápido crecimiento ya han reemplazado a muchos bosques nativos y otros ecosistemas de Europa y América del Norte. El cultivo de árboles transgénicos para biocombustible, otra área de interés para Nilsson, requeriría vastas superficies de tierra que en muchos casos ya están en uso para la producción de alimentos.
En reconocimiento de su investigación, Nilsson recibirá el premio Marcus Wallenberg el próximo otoño boreal. El premio indica quiénes se beneficiarán de la investigación de Nilsson: la industria de la celulosa y del papel y la industria de los biocombustibles. El premio Marcus Wallenberg fue instituido en 1980 por Stora Kopparbergs Bergslags, que actualmente es la gigantesca empresa papelera Stora Enso. Marcus Wallenberg es el nombre de un banquero e industrial que preside el directorio de Stora Enso. El premio dice que se enfoca en “la sustentabilidad de los recursos renovables”, pero también “reconoce las mejoras en materia de eficiencia, la reducción de los costos, la apertura de nuevos mercados y la investigación intrínseca”.
Nilsson no está preocupado por los riesgos de los árboles manipulados genéticamente. Sostiene que sus árboles transgénicos solo se plantarán en invernaderos cerrados. Una vez que produzca árboles de alto rendimiento, sostiene, el gen del florecimiento podrá extraerse y los árboles que se planten no contendrán ningún gen foráneo.
Pero las actividades de este científico no se limitan a la investigación de laboratorio. Nilsson es miembro del directorio de SweTree Technologies, una empresa sueca de biotecnología dedicada a brindar productos y tecnologías “para mejorar la productividad y el rendimiento de las plántulas, la madera y la fibra” para la industria de la celulosa y el papel. El directorio de SweTree Technologies también está integrado por Björn Hägglund, ex subdirector general de Stora Enso y actual miembro de la junta directiva de la Fundación Marcus Wallenberg. Hägglund es también presidente de la junta directiva de la organización ambientalista WWF Suecia, lo cual explicaría por qué no se han oído demasiadas críticas hacia los árboles transgénicos por parte de WWF Suecia.
SweTree Technologies se formó en 1999 como iniciativa conjunta de la Fundación para la Transferencia de Tecnología (Innovationsbron) de Umeå y la empresa Woodheads AB. Innovationsbron se mueve en el rubro de la comercialización de la investigación e innovación suecas. Woodheads AB se formó para manejar la propiedad intelectual de 44 investigadores del Centro Científico Umeå Plant y del Instituto Real de Tecnología de Estocolmo. El sitio web de SweTree Technologies se jacta de tener “el derecho a todas las innovaciones de biotecnología vegetal y forestal que surjan de los miembros de Woodheads”.
SweTree Technologies trabaja con árboles genéticamente modificados para obtener un mayor crecimiento de la biomasa, un aumento del largo de la fibra y madera más fácil de reducir a pulpa (con un contenido de lignina más fácilmente extraíble). Tres empresas forestales suecas (Sveaskog, Bergvik Skog y Holmen) son dueñas de parte de SweTree Technologies. Claramente, los árboles transgénicos desarrollados por SweTree Technologies no se quedarán en los invernaderos. Una vez que esos árboles sean plantados, será inevitable que se crucen con otros árboles en los bosques. El impacto es desconocido y será irreversible.
Nilsson tiene su propia visión del futuro: “Los árboles serán hechos ‘a medida’, claramente reservados para su uso final. Ejemplo de esto son los árboles porosos de rápido crecimiento para la industria de la celulosa, los árboles con fibras de madera largas para la industria del papel, y los árboles de crecimiento lento para la industria de los muebles”. En realidad, esto significa vastos monocultivos de árboles genéticamente modificados. No tiene nada que ver con la sustentabilidad ni con la preocupación por el ambiente. Tiene que ver con el lucro de la industria.
